Mi Historia, Mi Oficio, Yo.


El cristal tallado y yo.

Corría el año 1987, cuando un niño curioseaba por primera vez en un taller de talla de cristal, observando y preguntándose cómo era posible que aquel maestro pudiera dar forma a un cristal con la única ayuda de una piedra, que giraba incesante esperando a que el tallista manejase la pieza con destreza para conseguir así plasmar cualquier motivo, transformando una simple pieza de cristal en una obra irrepetible.

Esa imagen siempre estuvo en mi memoria, continué con mis estudios al uso, hasta que me decidí a instruirme en aquel oficio que tanto me marcó y que despertó aquel ansia de aprender, la cual no latía con ninguna asignatura o materia de aquellas que todo el mundo se empeñaba en aprender, aquellas que nunca me iban a permitir llegar a crear una obra en cristal con mis propias manos ni por supuesto plasmar un sentimiento en aquel material tan duro y tan frágil que sólo se deja "maltratar" para ser tallado si son las manos de un tallista las que lo hacen.

Por suerte nací en Segovia, la tierra del acueducto y el cochinillo, pero también la tierra del cristal, ya que a 11 km. Tan sólo de la casa donde me crié, se encuentra la Granja de San Ildefonso, donde el C.N.V. (centro nacional del vidrio) levanta sus muros a pesar de los años, guardando en su interior todos los secretos sobre el arte centenario de trabajar el cristal a mano, así como la Escuela Oficial del Vidrio, donde tuve el privilegio de conseguir ser aceptado para así corroborar aquello que siempre supe dentro de mi, que es posible divertirse aprendiendo si lo que estudias es lo que te llama y te gusta.

Y es en ese momento cuando empiezo a forjarme como tallador, sin prisas, como cualquier oficio que se precie, poco a poco, igual que se trata el lienzo acristalado que he decidido esculpir para expresarme, un aprendizaje laborioso, muchos quedaron atrás,  estudiando materias que nunca había imaginado que tendría que dominar para llegar a ser tallador. Como tornear dando forma a esa piedra que luego me servirá como herramienta para la talla con la única ayuda de un diamante y una piedra. Moldear esa masa amorfa que es el cristal en su estado primitivo, antes de endurecerse y convertirse en lo que todos conocemos, Conocer la química del material que voy a usar, con suerte el resto de mi vida. Escultura, que está mucho más hermanada con el ahora mi oficio de lo que yo jamás imaginé. Dibujo artístico para aprender a plasmar mejor aquello que sale de la imaginación y el corazón. Dibujo técnico para aprender también la belleza de la simetría y las proporciones. Historia para entender de donde procede el arte y todas sus disciplinas. Y algunas más que se han perdido en mi memoria tal vez por no ser realmente útiles en mi día a día. Eso sí, todo ello aderezado por aquellos maestros, unas veces nacionales y otras de otros países conocidos por su tradición vidriera artística, como Italia, república Checa, e incluso Finlandia por nombrar algunos, que decidieron compartir sus conocimientos con aquellos que queríamos impregnarnos de su saber con el sueño de poder llegar algún día a ser como ellos.

Después de finalizar la escuela estuve tallando en el museo por un tiempo de manera intermitente, pero descubrí que eso no era para mi, ya que lo que allí se hacen son reproducciones y claro, eso limita la creatividad hasta el punto de llegar a ser aburrido, ¿Como iba a permitirme el lujo de aburrirme con mi oficio soñado?, eso no podía ser, así que después de varios intentos fallidos, ha llegado a mi vida deCristalia, que me permite realizar aquello que más me gusta, crear aquello que me pide mi curiosidad, cualquier talla que pueda imaginar, cualquier trabajo que me proponga.

Y es esta "mi pequeña", la que me permite que después de cinco años de existencia, afianzarme en esta especialidad en peligro de extinción amenazada por las nuevas tecnologías y crecer a golpe de piedra en ese oficio que he hecho mío, tallador-grabador de cristal.

Y aquí estoy, después de 19 años desde mis comienzos, ofreciendo a quien pueda interesar mi experiencia aplicada a mis obras, en las cuales incluyo un pedazo de mi vida y todo el oficio que he conseguido reunir granito a granito , y que continua creciendo según la vida me enseña.

Espero que les guste mi trabajo, ya que es lo que me hace seguir retándome a mejorar, en fin, a conseguir aquel sueño sincero de niño de llegar a dominar un oficio que te pide a cambio toda una vida de aprendizaje.

Un saludo

Isaac Pérez Sanchez
Maestro tallador de cristal.